Prólogo

La Guerra de la Balanza

por el Maestro Skywalker

El orgullo de todo maestro es ver crecer a sus aprendices. No me refiero a que tras el paso del tiempo recordemos a nuestros padawans cómo eran de niños: es un orgullo verlos crecer en el conocimiento y en la sabiduría de la Fuerza. Ver que son capaces de desenvolverse en los conflictos de la galaxia para mantener la paz y la justicia. Al fin y al cabo eso es lo que somos... Jedi.

Durante milenios, los Jedi hemos luchado contra terribles amenazas. En los últimos meses creímos que todos seríamos esclavizados por nuestro nuevo enemigo: los yuuzhan vong. Procedentes de otra galaxia, esta raza de guerreros alienígenas, llegada con una biotecnología cuyo funcionamiento superaba nuestro entendimiento, logró apoderarse de sistemas como Helska, Belkadan o Ithor. Como consideraban que el dolor era parte esencial en la vida, se lo infringían tanto a ellos mismos como a los demás y adoraban a dioses a los que debían ofrecer crueles sacrificios.

Éste fue sin duda uno de los grandes retos de los Jedi de nuestra época. Sobre todo, cuando pensamos en un primer momento que nuestra Orden podría ser quiénes pudieran hacerles frente, pero amargamente descubrimos que nuestras habilidades y conocimientos no les afectaban lo más mínimo a estos yuuzhan vong. De alguna manera, no formaban parte de la Fuerza y eran inmunes a ella.

Me enorgullece saber que varios padawans de la Academia Jedi lograron hacer frente a esta amenaza: Benson, Lowen, Pantro, Itrun Mord, Kea Zachas... y Thatleroid, quién acabó pasándose al Lado Oscuro, convirtiéndose de ese modo en Darth Xendor, discípulo de Darth Derek. Este último era quién dirigía a los yuuzhan vong con el fin de encontrar un arma secreta para dominar la galaxia, oculta en un desconocido mundo. Esa arma secreta era la Fragua Estelar.

Sin embargo, dirigir a los yuuzhan vong y llevar a Thatleroid al Lado Oscuro no fue lo único que hizo Darth Derek. Se infiltró en la Academia Jedi de Yavin 4 para fundar una secta llamada "Los Caballeros de la Balanza" con el fin de corromper a varios de los nuestros y llevarlos a su propia causa. De esta manera, Pantro y Kea Zachas, quienes entraron en dicha Orden, se convirtieron en fieles espías al servicio de Darth Derek.

Pero gracias a aquellos que lucharon por la galaxia, logramos concebir un plan. Nuestros padawans se encargaron de buscar por diferentes planetas varios fragmentos de "el Mapa de las Estrellas" y que mostraban la ubicación de la Fragua Estelar. Para esta misión se unieron dos heroínas: Wen y Helena. Ninguna de ellas Jedi, pero ambas sensibles a la Fuerza pudiendo percibirla y controlarla. Sin embargo, lo más curioso de todo es que Helena, quién había perdido la memoria y no recordaba nada, resultó ser la amiga de la infancia de Darth Derek. Ambos fueron cayendo en el Lado Oscuro cuando buscaban la Fragua Estelar. Pero Darth Derek, al descubrir la fuerte conexión que su amiga tenía con la Fuerza, sintió envidia de ella y decidió borrarle la memoria y abandonarla en Dubrillion.

La misión de la búsqueda de la Fragua Estelar fue dura. Uno de los aprendices de Jedi, Lowen, murió asesinado. Más tarde, descubrimos que Pantro y Kea eran Caballeros de la Balanza, pero ellos mismos se redimieron al cerciorarse de que estaban siendo utilizados como marionetas de Darth Derek. Y al final... todos se enfrentaron a un antiguo amigo... Thatleroid, o como se llamaba entonces, Darth Xendor.

Cuando el aprendiz fue derrotado, llegó el momento de enfrentarse a Darth Derek, quién parecía invencible. Pero entonces y para sorpresa de todos, usando las pocas fuerzas que le quedaban y como si un ciego recobrara la vista pudiendo de nuevo percibir la luz, Thatleroid se volvió contra su malvado maestro y le asestó el golpe de gracia para salvar a sus antiguos amigos. Así, la amenaza fue erradicada.

Helena, quién tenía un gran vínculo con Darth Derek, había regresado a la Luz durante esta misión. Lo mismo pudo decirse de Thatleroid. Itrun Mord se encontró con un antiguo romance en la batalla final. Pantro y Kea Zachas abandonaron la secta de los Caballeros de la Balanza. El diplomático Benson fue nombrado Cónsul Jedi. Y Wen, la pirata, fue recompensada y a partir de entonces bienvenida a la Academia Jedi de Yavin 4.

Así fue cómo estos aprendices dejaron de ser padawans convirtiéndose en Caballeros Jedi y en héroes. Así fue como la galaxia fue salvada una vez más y concluyó la que conocemos como "La Guerra de la Balanza". 

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